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Hantavirus

La contingencia epidemiológica se declaró hace un par de meses y ha tenido como saldo fatal la muerte de nueve personas hasta el momento. 

Qué es el hantavirus?

El Hantavirus es una enfermedad que se transmite por vía inhalatoria, respirando el aire contaminado con secreciones de roedores (orina, saliva, excretas), por el contacto directo con roedores o sus secreciones, o por ingesta de alimentos o agua contaminada.
Se piensa que los seres humanos resultan infectados cuando se exponen al polvo contaminado de los nidos o excrementos de los ratones. Usted puede estar en contacto con este polvo contaminado al limpiar viviendas, barracas y otros recintos cerrados que han estado desocupados durante largo tiempo. Se ha detectado también la forma de transmisión interhumana a través de un genotipo especial del virus llamado Andes, aunque esta se da con menor frecuencia.

contagio hantavirus

En la Argentina, los transmisores del virus son los roedores silvestres de la familia Muridae que presentan una infección crónica oculta sin síntomas, mientras eliminan al virus a través de la orina, saliva o excretas.

Hay dos variantes conocidas: la Fiebre Hemorrágica con Síndrome Renal (FHSR, HFRS por sus siglas en inglés) se presenta en varios países del sudeste asiático y Europa, mientras que el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus (SCPH) es la forma clínica característica del continente americano.

Cuáles son los síntomas y el tratamiento

Los síntomas se parecen a un estado gripal: fiebre, dolores musculares, escalofríos, cefaleas (dolores de cabeza) náuseas, vómitos, y a veces dolor abdominal y diarrea. Después de algunos días puede haber dificultad respiratoria que puede agravarse produciendo lo que se conoce como “síndrome cardiopulmonar por hantavirus”, que si bien es poco frecuente puede llevar a la muerte si no ser tratado a tiempo.

No existe tratamiento específico. Aquellos pacientes con síndrome cardiopulmonar por hantavirus deben ser asistidos en establecimientos hospitalarios, de preferencia con unidades de terapia intensiva que cuenten con asistencia respiratoria mecánica.

Cómo prevenirlo

– Evitar la convivencia con roedores y el contacto con sus secreciones

– Evitar que los roedores entren o hagan nidos en las viviendas

– Tapar orificios en puertas, paredes y cañerías, mantener la higiene con agua y lavandina, colocar huertas y leña a más de 30 mts de las viviendas, cortar pastos y malezas hasta un radio de 30 mts alrededor del domicilio.

– Ventilar por lo menos 30 minutos antes de entrar a lugares que hayan estado cerrados (viviendas, galpones). Cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo húmedo antes de ingresar.

– Realizar la limpieza (pisos, mesas, cajones y alacenas) con una parte de lavandina cada diez de agua (dejar 30 minutos y luego enjuagar). – Humedecer el piso antes de barrer para no levantar polvo.

– Al acampar hacerlo lejos de maleza y basurales, no dormir directamente sobre el suelo y consumir agua potable.

– Si se encuentra un roedor vivo: usar veneno para roedores o tramperas para capturarlo (no intentar tocarlo o golpearlo). Consulte en el municipio si se dispone de un servicio de control de plagas.

– Si se encuentra un roedor muerto: rociarlo con lavandina junto con todo lo que haya podido estar en contacto y esperar un mínimo de 30 minutos. Luego recogerlo usando guantes y enterrarlo a más de 30 cm de profundidad o quemarlo.

– Usar calzado cerrado y pantalones largos.

– Se recomienda no molestar y preservar a los depredadores de roedores (lechuzas, chimangos, lechuzones).

Ante la sospecha de síntomas relacionados y el antecedente de realización de actividades con sospecha de exposición a la orina, saliva y/o excretas de roedores en las últimas 6 semanas, se deberá concurrir inmediatamente a un centro de salud el cual se encargará del manejo del enfermo y de la notificación obligatoria a las autoridades del área Epidemiológica del Ministerio de Salud.

La “contingencia epidemiológica” se declaró hace más de un mes y tuvo como saldo fatal la muerte de seis pobladores de Epuyén de distintas edades que estuvieron en contacto con afectados.

El brote de hantavirus, que ya se cobró nueve muertos y tiene en vilo a los 4.000 habitantes de la localidad chubutense de Epuyén, tuvo su origen en una fiesta. Todo se inició el 24 de noviembre durante el cumpleaños número 14 de una adolescente, que figura entre las víctimas fatales, adonde asistió un peón de campo que estaba afectado por esa enfermedad pero no lo sabía.

El hombre se había contagiado el virus mientras limpiaba un galpón. Él se encuentra fuera de peligro pero el contacto que mantuvo con la joven y su esposa resultó fatal: ambas murieron.

Si bien en un principio las autoridades sanitarias pensaban que se trataba de casos aislados, luego se comprobó que los afectados tenían un común denominador: habían concurrido a esa fiesta o tuvieron contacto directo con los invitados. Por este motivo, se dispuso extremar las medidas de seguridad en Epuyén.